miércoles, 6 de marzo de 2013

El matrimonio gay, dicho mejor como: “La unión libre de dos personas”

En la controversia actual sobre el derecho al matrimonio para las parejas del mismo sexo, el pasado 21 de Diciembre de 2012 se cumplió ya tres años de la Reforma de Convivencia de Distrito federal, que dieron lugar la posibilidad de la celebración entre personas del mismo sexo, hecho que marco un parte aguas en el Sistema Jurídico Mexicano pues con ello México se convirtió en el primer país de América latina en legislar dicha acción. En México la Reforma consistió básicamente en redefinir el concepto de “matrimonio”, pues se cambio la Redacción del Artículo 146, el cual antes mencionaba que: “El matrimonio es la unión libre de un hombre y una mujer”, quedando ahora como “LA UNION LIBRE DE DOS PERSONAS”. A partir de entonces comenzaron a surgir diferentes términos a tal reforma como: “MATRIMONIO GAY”, “MATRIMONIO HOMSEXUAL”, “MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO”, sin embargo dichos términos no eran los correctos. Es usual abordar dichos términos, ya que es manejado por diversas cuestiones sociales como una ruptura tradicional, pero ¿de qué tradición estamos hablando?, desde la Revolución francesa, el matrimonio deja de ser concebido como un sacramento pues en el ámbito canónico, la diferencia de sexos es vital pues el matrimonio conlleva la finalidad reproductiva, en cambio, en el ámbito civil, lo que resulta particularmente importante es la voluntad de los contrayentes. No es la consumación (la unión de los cuerpos) lo que cuenta sino el consentimiento de unión de las voluntades. En ese sentido la unión libre de dos personas cambia radicalmente el término “tradición” a lo que actualmente es llamando “modernidad”, dicho por personas manifestantes en contra de tales aprobaciones, las cuales encontramos en redes sociales mencionando que el rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo es principalmente por la homofobia, especialmente por parte de la Iglesia Católica y otros credos cristianos, o al heterosexismo, y donde marcan comparaciones entre las prohibiciones al matrimonio entre personas del mismo sexo. Un claro ejemplo del rechazo a tal aprobación dentro de la Iglesia Católica, sucedió el pasado 19 de Enero del presente año, donde el Benedicto XVI reitera su oposición de matrimonios homosexuales, motivado por el hecho de la “reciprocidad entre masculino y femenino es la expresión de la belleza de la naturaleza querida por el Creador”. Según datos publicados por el periódico Excélsior. Al igual donde, Centenas de miles de personas desfilaron el pasado 13 de enero en Paris, igual mente de este año, donde se consiguió teñir las calles de rosa, blanco y azul, los colores de los globos y carteles distribuidos con mensajes como "lo normal es un papá y una mamá" la manifestación dice no tener un propósito homófobo, sino luchar por que la unión homosexual no sea llamada matrimonio, hecho que fue expuesto por las redes sociales y paginas como “20minutos”. Por tales motivos es urgente que la ciudadanía LGBTTTT en Aguascalientes exija a sus legisladores el reconocimiento a su dignidad y no hablamos solo del derecho al matrimonio sino también del reconocimiento a las identidades de género de las personas Transgenero y Transexuales. Es momento para que todas las personas exijan tener todos los derechos. Somos humanos, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos otorga y protege los Derechos Humanos de todas y todos los mexicanos, por lo tanto citando uno de los principios generales del derecho “DONDE LA LEY NO DISTINGUE, EL HOMBRE NO DEBE DISTINGUIR”. Nadie es culpable por amar, merecen el reconocimiento de su libertad de amar a quien los ama. Itzel Alejandra Rocha Ramos

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